Comisionado del Comité de los Derechos del Niño, Wanderlino Nogueira presente en la reunión del MMI – LAC

Presentación de Wanderlino Nogueira, Miembro Comisionado del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, en la Reunión del Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y El Caribe. Para descargar el documento ingrese aquí    

 

AGENDA MINIMA: MMI-LAC & COMITÉ DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS DE NIÑOS

Por Wanderlino Nogueira Neto

 

Permitan presentar una pauta de afirmaciones personales o basadas en directrices o recomendaciones específicas del nuestro Comité de las Naciones Unidas para los Derechos de Niños, que integro y que se puede transformar (o ¡no!) en una agenda mínima para discusión entre el Comité citado y el Movimiento Mundial por la Infancia (MMI-LAC) y sus integrantes – ahora y futuramente.

DERECHOS HUMANOS GENERALES Y ESPECIALES

La lucha por los derechos de niños, niñas y adolescentes debe integrarse indisolublemente a la lucha mayor por los derechos humanos de todos los ciudadanos, como un enfrentamiento específico en el combate general por lo reconocimiento y por la garantía de eses derechos humanos especiales de generación. Hay que afirmamos eso preliminarmente – considerándose que la Convención por los Derechos de Niños ten sido reconocida oficialmente por la ONU como un instrumento normativo del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y tiene como su mayor novedad lo reconocimiento de que los niños, niñas y adolescentes son sujeto de derechos que construyen la Historia.

Eses derechos deben tener a su favor un macro-sistema de promoción y de protección integral de eses derechos – o sea, niños, niñas y adolescentes deben exigir una involucración de todo el Estado en un sentido amplio en ese compromiso y en esa actuación jus-humanista de manera articulada y integrada: gobierno, parlamento, justicia, academia, media y sociedad civil organizada (en sentido gramsciano amplio), haciendo más eficientes (resultados) y eficaces (impactos) los mecanismos de implementación de la CDC, muy especialmente sus mecanismos de coordinación y de defensa.

CONTENIDOS CONCEPTUALES Y ESTRATEGIAS

Así siendo, desarrollemos en conjunto esfuerzos de revisarse nuestros contenidos conceptuales acerca de temas como participación, protección integral o especial, desarrollo, supervivencia; y de principios como lo predominio del mejor interés y de no discriminación especialmente.

Dos décadas después de la adopción de Convención) revisar cuestiones puntuales y de emergencia, como (a) violencia contra niños y adolescentes de manera general, (b) diversidad sexual e identidad o de expresión de género; (c) formas más dañosas de trabajo infantil; (d) justicia juvenil y responsabilidad jurídica penal (o no penal) de adolescentes en conflicto con la ley; (e) libertad de opinión, de expresión y de organización con protección integral de niño; (f) comunicaciones a órganos de defensa de derechos; (g) inversiones y presupuestos públicos etc.

Desarrollemos también, conjuntamente (Comité y MMI-LAC) nuestras estrategias más ampliamente; profundizando alianzas con los que combaten por la plena realización de los derechos humanos, de todos los ciudadanos y ciudadanas en general, con especial atención para los que luchan por los derechos humanos específicos de las clases populares y de los vulnerablizados en la realización de sus derechos, tales como las mujeres, los afro-descendientes, los pueblos indígenas, las lesbianas, gay, bisexuales, transexuales, los sien-tierra y sin-techo, los gitanos, las personas con deficiencia, los que viven con Sida, los que sufren mentalmente (incluso los adictos a las drogas lícitas y ilícitas), los encarcelados etc. O sea, siempre transitando del general al especial y del especial al general – sin reduccionismos, corporativismos, personalismos, falsas imparcialidades.

AMPLITUD DE LOS DERECHOS HUMANOS Y RELACIONES CON EL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

Cuando se habla en derechos humanos, no se debe hablar de ellos sólo en su restringida dimensión jurídica, como Derecho de los Derechos Humanos (Derecho Internacional o Derecho Constitucional nacional), pero también en su dimensión ética, histórica, social y política. Esto es: tanto buscando la validad y eficacia jurídica de los principios jurídicos de los derechos infanto-adolescentes, a través de los mecanismos de acceso a la Justicia; cuanto buscando la efectividad político-institucional de ellos, a través de los servicios, programas y acciones de las diversas políticas públicas institucionales, sociales, económicas e infrastructurantes (educación, salud, relaciones exteriores, turismo, planeamiento, defensa social etc.).

Cuando se busca esa eficiencia/eficacia y efectividad de los derechos humanos, especialmente del ciudadano-niño/niña y del ciudadano-adolescente, imprescindiblemente que se lo haga a través de las instancias públicas (gubernamentales y no gubernamentales) de incidencia política amplia y de control público estricto – institucional, social y misto. O sea, a través de los mecanismos estratégicos de seguimiento, monitoreo, evaluación y corrección de las acciones públicas.

Hay que profundizar la actuación, más y más, de esas instancias y de eses mecanismos de incidencia política y de control público, garantizándose su valorización política y jurídica, con respecto mayor a sus deliberaciones y con su fortalecimiento institucional administrativo-financiero, tanto en nivel nacional por sus consejos de políticas públicas con participación popular, cuanto en nivel internacional, como el Comité de las Naciones Unidas para los Derechos de Niños.

DESARROLLO HUMANO Y DERECHOS HUMANOS

Las luchas por lo predominio de los derechos humanos (generales y especiales generacionales), en las relaciones internas e internacionales de nuestros países en la América Latina y en El Caribe, mucho dependen de que esa nuestra lucha se haga aliada de otra lucha gemela, como aquella por lo reconocimiento de que el mero desarrollo económico es muy restringido y insatisfactorio, cuando se trata de la busca por un mundo mejor, más libre y fraterno; se haciendo necesario entonces que el desarrollo humano sea buscado de forma más amplia, radical y auto-sustentable. No hay espacio para los derechos humanos se realizaren en un modelo económico-social de dominación, exclusión, explotación y subordinación de grandes parcelas de la población.

Hay una fuerte necesidad de juntarnos nuestro Movimiento Mundial pela Infancia (especialmente nuestro Capitulo América Latina y El Caribe) a las luchas por un nuevo modelo de desarrollo, que abarca las luchas por la tierra y por la morada, por el medio ambiente, por los derechos del consumidor, por la diversidad cultural regional y local, por el derecho a la libre re-territorialización (o sea, la migración), por el derecho al cuerpo y a la diversidad de orientación sexual y de identidad o expresión de género, libremente buscada.

EMPODERAMIENTO (EMPOWERMENT) DE NIÑOS Y NIÑAS

La garantía, la promoción y la protección o defensa de los derechos humanos de los niños, niñas y de los adolescentes – tanto a través del acceso a la Justicia con calidad, cuanto del desarrollo de políticas públicas y también  del control de las acciones del Estado y de la Sociedad – solo tendrá sentido si fueren todas nuestras reflexiones y acciones, balizadas como verdadera praxis democrática, badanas en los paradigmas ético-políticos de los Derechos Humanos y por los principios generales jurídicos del Derecho Constitucional de todos nuestros países y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos (tratados y otras normativas internacionales, acogidos por nuestros Estados).

Así siendo, nuestra normativa jurídica y nuestro ordenamiento político-institucional serán obligados a respetar estrictamente los paradigmas y los principios de la universalidad, de la integridad, de la no discriminación, de lo predominio del superior interese de niños y niñas (y de la prioridad absoluta a su atención directa por el Estado), de la participación pro-activa y propositiva de los niños, niñas y de los adolescentes (derechos de ser oído y considerado, de libre asociación y religión, de libre expresión etc.), de la responsabilización de la familia, de la sociedad y del Estado en garantizar la provisión de las necesidades y deseos de niños, niñas y adolescentes con la asunción de responsabilidades y cuidados por su supervivencia y por su progresivo desarrollo humano, promovido y protegido integralmente. Todos esos paradigmas y principios generales integrantes de una democracia verdadera, sin reduccionismos muchas veces comunes en regímenes auto-anunciados como “progresistas”.

Tornarse transcendental luchar contra todas las formas de dominación adultocéntrica, todas las formas de protección tutelar autoritaria, higienista, represivo-asistencialista, en un retorno repudiable de algunos actores sociales y sus agentes públicos a los paradigmas y principios de las viejas doctrinas tutelares, tutelares, tan a gusto de algunos  intelectuales y organizaciones latinoamericanas.

BANDERAS MOVILIZATÓRIAS COMUNES Y INSUMOS PARA INCIDENCIA POLÍTICA

En función de eso, hay que se levantar determinadas banderas emergenciales y urgentes, con ciertas dificultades, más con el apoyo valioso de las instancias y personas más progresistas del gobierno y de la sociedad organizada. Esas banderas deben reflejar nuestro comprometimiento en la lucha contra las banderas rabiosas de hacer prevalecer acciones y pensamientos protectores tutelares de naturaleza represiva y asistencialista, en detrimento y contrariedad a todos los procesos políticos, jurídicos y gestionários, de emancipación infanto-adolescente, con el empoderamiento identitário de ese segmento generacional y con la construcción de capacidades & competencias que los apoyen en el proceso de su desarrollo progresivo e integral.

Los cuidados y responsabilidades del Estado, de la sociedad y de la familia (ampliada y en nuevos arreglos) deben armonizasen con la lucha por la dignidad, igualdad, libertad, diversidad y participación protagónica de niños, niñas y adolescentes. No existen contradicciones entre los dos polos: cuidado/responsabilización y empoderamiento / participación, cuando equilibrados como protección integral y emancipación en proceso.

En eses años de 2014/2015 el Comité propone a todas las fuerzas que integran las diversas Regiones del mundo (Europa, Asia, África, Américas, Oceanía e sus subdivisiones) la discusión de algunos temas conforme las hechas o las exigencias de la actualidad: 1) Medias & Infancia – Interactividad y interconectividad – Nuevas tecnologías; 2) Inversiones Públicas; (3) Conmemoraciones por los 25 Años de la CDN; 4) Adolescencia; 5) Protocolo 03 CDN –  Procedimientos de Comunicaciones Directas; 6) Directrices para enfrentamiento emergencial y urgente pelo Comité de graves violaciones de derechos en todo el mundo (ejemplo, Siria, Nigeria, Mali, Palestina Ocupada, Ucrania, Honduras .) etc.

A través de Nota Conceptual, formalmente, el MMI-LAC debería participar urgentemente de los actuales procedimientos de lo Comité para definir sus posiciones frente a eses temas citados, mínimamente, encaminando insumos al Comité para que actuemos con más legitimidad y competencia técnica o científica.

La sociedad – como un todo – es el productor del Derecho en su sentido amplio y las instancias públicas internacionales y nacionales son los formuladores de las normas jurídicas que hacen vigentes institucionalmente ese Derecho “bebido en las calles y plazas” (in Roberto Lyra Filho). Así, tiene toda legitimidad social y política el MMI-LAC (y sus organizaciones integrantes) para pre-ordinar los derechos de los niños, pre-formulando con sus indicaciones, a ser finalmente elaborado y a final formulado pelo Comité a través de sus actos, sus decisiones, recomendaciones, declaraciones, comentarios generales etc. O movimiento social y sus expresiones organizativas deben ser llamados y fortalecidos para que actúen en ese sentido cada vez más. Un verdadero Estad Democrático de Derecho así actúa.

RADICALIZACIÓN DE LA DEMOCRACIA

Por último, solo con un proceso de radicalización en la construcción de una democracia verdadera en nuestra Región, con libre y efectiva participación popular en la vida pública y el perfeccionamiento del sistema representativo entre nosotros; solo en ese contexto es posible se radicalizar también la lucha por la garantía de los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes, en los termos puestos.

Petrópolis / Ciudad de Panamá, Mayo, 2014.

Wanderlino Nogueira Neto

 Miembro Comisionado del Comité de las Naciones Unidas para los Derechos del Niño

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