MMILAC promueve Diálogo sobre Desafíos y Propuestas ante la Violencia hacia la Niñez en el Marco de la Emergencia COVID-19

MMILAC promueve Diálogo sobre Desafíos y Propuestas ante la Violencia hacia la Niñez en el Marco de la Emergencia COVID-19 en América Latina y El Caribe con la Najat Mallaa M’jid Representante Especial de las Naciones Unidas sobre Violencia contra la Infancia

 

El Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y El Caribe (MMI-LAC), con el objetivo de promover el diálogo e intercambio entre los Estados, Sociedad Civil, y la Oficina de la Representante Especial de Naciones Unidas sobre Violencia contra la Infancia, Najat Mallaa M’jid, realizó el pasado 20 de mayo un «Diálogo sobre Desafíos y Propuestas ante la Violencia hacia la Niñez en el Marco de la Emergencia COVID-19 en América Latina y El Caribe”.

Este espacio busca poner en común los esfuerzos que se están realizando para el abordaje de la temática, las herramientas con las que se cuenta y las propuestas de mejora de respuestas para la protección de todas formas de violencia hacia niños, niñas y adolescentes en el marco de la emergencia sanitaria del COVID-19.

La Representante Especial de Naciones Unidas sobre Violencia contra la Infancia, Najat Mallaa M’jid inició el diálogo, reconociendo el alto nivel político del compromiso de los Estados pioneros en poner fin a la violencia contra niñas y niños, y aquellos que están desarrollando los procesos necesarios para alcanzar este objetivo.

En relación a la situación actual generada por el COVID-19, la Representante Especial señaló que “esta pandemia no solo es una crisis global de la salud, es también una crisis humanitaria, socioeconómica que profundiza las inequidades, la discriminación, la disparidad social y la vulnerabilidad de los niños”. Agregó que esta situación incrementa exponencialmente los riesgos a que sean expuestos a trabajo infantil, matrimonio infantil, tráfico de niños, explotación sexual, reclutamiento por parte de grupos al margen de la ley.

Debido a que las clases han sido suspendidas en la región, informó que dos tercios de los países implementaron plataformas virtuales para continuar con las clases a distancia, y en consecuencia la exposición de los niños a contenido inapropiado y criminales en el mundo virtual se incrementó.

Por otra parte, destacó que la región enfrenta desafíos adicionales, entre ellos que Brasil es considerado el nuevo centro de la pandemia, Venezuela puede sufrir un mayor impacto debido a la crisis humanitaria en curso, y que los países de la región no cuentan con servicios de salud fortalecidos”.

“Necesitamos pensar a largo plazo para definir un camino hacia un futuro sostenible” afirmó, e hizo un llamado a los Estados a hacer visibles e intercambiar experiencias positivas e implementar la agenda para la acción de las Naciones Unidas, la cual busca garantizar una respuesta multisectorial a los derechos del niño frente al COVID-19 basado en tres ejes: Más información, Más solidaridad y Más derechos del niño y acción multisectorial.

Por su parte el Secretario de MMI-LAC y Director General del IIN, Víctor Giorgi, aseguró que el tema de la pandemia ha sido visto desde una mirada adultocéntrica, que se ha enfocado solo en el riesgo medico epidemiológico y no en la alteración de la vida cotidiana, necesidades y derechos de niñas, niños y adolescentes.

Señaló que muchos Estados se han preocupado por la interrupción de las tareas académicas y no por la recreación, el juego al aire libre, la comunicación con sus pares e incluso la violencia, así como por el discurso técnico, médico y económico sin escuchar la voz de los niños. Debido a algunos diálogos que han establecido con niñas, niños y adolescentes a través de seminarios virtuales, aseguró, que ellos han manifestado que el confinamiento ha sido una oportunidad para estar más y compartir con sus padres, y para otros ha sido un infierno, por el aislamiento, la violencia, la soledad, estando encerrado con la familia.

El Director del IIN, también hizo un llamado a los Estados a fortalecer los sistemas nacionales de protección, a elaborar un reservorio de las experiencias que están atravesando para implementarlas como prácticas habituales e incluirlas en las políticas públicas, revisar nuestro complejo de superioridad como adultos e insistió en “dialogar más con los niñas, niños y adolescentes, escucharlos, darles más protagonismo ellos pueden colaborar mucho en este momento y en la post pandemia.