Piden a los Estados mayor inversión para implementar “hojas de ruta” que permitan eliminar la violencia hacia niñas, niños y adolescentes

Organizaciones de la sociedad civil de América Latina y El Caribe se reunieron para discutir y definir las recomendaciones a los Estados sobre cómo abordar los distintos tipos de violencia que afectan a las niñas, niños y adolescentes de la región.

En preparación al XXI Congreso Panamericano del Niño, la Niña y Adolescentes, los días 12 y 13 de agosto de este año se celebró en la ciudad de San Salvador, El Salvador, el “II Foro con la Sociedad Civil previo al XXI Congreso Panamericano del Niño, la Niña y Adolescentes” que reunió a representantes de las organizaciones de la sociedad civil, convocados por el Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes (IIN), en coordinación con el Gobierno de El Salvador y con el apoyo del Departamento de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Relaciones Externas de la OEA, el Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y El Caribe, y el Gobierno de Brasil en su capacidad de país anfitrión del XXI Congreso Panamericano.

El Foro tuvo como objetivo abrir un espacio para el diálogo y la reflexión entre actores de la sociedad civil en los tres ejes temáticos elegidos para el Congreso: a) La violencia contra la niñez y adolescencia en el marco de los 25 años de promulgación de la CDN, b) La explotación sexual de niñas, niños y adolescentes (ESCNNA) y c) Las y los adolescentes en conflicto con la ley y los sistemas de responsabilidad penal. Asimismo, fue una oportunidad para que dichas organizaciones, incluidas aquellas conformadas por niñas, niños y adolescentes, pudieran intercambiar ideas y elaborar propuestas y recomendaciones sobre la temática, que serán presentadas a los Estados en el marco del XXI Congreso Panamericano. Las recomendaciones servirán como un insumo en sus negociaciones de la resolución que será adoptada por los gobiernos de la región en el XXI Congreso Panamericano del Niño, la Niña y Adolescentes a realizarse en Brasilia, Brasil del 10 al 12 de diciembre de 2014.

El evento contó con la participación de 91 representantes de 46 organizaciones de la sociedad civil (OSC) de Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Países Bajos/Aruba, Panamá, Perú, república Dominicana, Uruguay y Venezuela. Cabe destacar que por primera vez participaron 12 adolescentes representando a los movimientos organizados adolescentes que son parte de la sociedad civil.

Los participantes concluyeron que en los Estados de la región de América Latina y El Caribe, a pesar de los avances que se han logrado en torno al cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño, aún persisten condiciones estructurales y económicas que determinan la exclusión social y la discriminación de niñas, niños y adolescentes perpetuando un marco que favorece la violencia hacia ellas y ellos. Además, recalcaron que es necesario fortalecer la implementación del enfoque de derechos en las políticas públicas, garantizando que las niñas, niños y adolescentes estén al centro de las mismas, debido a la persistencia del uso de la violencia contra niñas, niños y adolescentes.

Se espera que este foro se convierta en un espacio permanente de consulta para la sociedad civil, previa, durante y entre los Congresos Panamericanos del Niño, la Niña y Adolescentes, posibilitando así el seguimiento de las recomendaciones emitidas en este marco.

Más información: Recomendaciones en español. Recomendaciones en inglés.

Recomendaciones del 2º Foro con la sociedad civil previo al XXI Congreso Panamericano del Niño, la Niña y Adolescentes

Las y los representantes de las organizaciones de la sociedad civil, reunidos en el “2º Foro con la Sociedad Civil previo al XXI Congreso Panamericano del Niño, la Niña y Adolescentes”, convocado por el IIN, en coordinación con el Gobierno de El Salvador y con el apoyo del Departamento de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Relaciones Externas de la OEA, el Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y El Caribe, y el Gobierno de Brasil en su capacidad de país anfitrión del XXI Congreso Panamericano, los días 12 y 13 de agosto del año 2014, en la ciudad de San Salvador, presentamos este documento que recoge las recomendaciones que se consideran importantes para ser tomadas en cuenta en el marco del XXI Congreso Panamericano Congreso Panamericano del Niño, la Niña y Adolescentes.

Descargar el documento de recomendaciones aquí

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Civil society meets in El Salvador to discuss and convey their recommendations to States on how to address violence in the Americas

Violence against children and adolescents 25 years after the adoption of the Convention on the Rights of the Child (CRC); adolescents in conflict with the law and criminal liability systems; and, the sexual exploitation of children and adolescents, are the three main topics to be discussed at the 2nd Civil Society Forum in San Salvador, El Salvador on 12 and 13 of August, 2014. The Forum will be held prior to the XXI Pan-American Child and Adolescent Congress which is to take place in December, 2014 in Brasilia, Brazil.

The event is organized by the Organization of American States (OAS) in association with the Inter-American Children’s Institute (IIN), in coordination with the OAS Department of International Affairs (DIA), the Global Movement for Children of Latin America and the Caribbean and in coordination with Brazil, the Host Country for the XXI Pan-American Congress.

The Forum aims to open a space for dialogue and reflection among civil society actors on the violence against children and adolescents within the context of the 25th anniversary of the enactment of the Convention on the Rights of the Child. It is also an opportunity for civil society organizations, including those formed by children and adolescents, to exchange ideas and develop proposals and recommendations on the subject, which would then be submitted to the Member State Delegations at the XXI Pan-American Congress.

A delegation of children and adolescents who are active in networks of organizations working for children’s rights are expected to participate in the Forum in San Salvador. One of the expected outcomes of the Forum is a document called «Recommendations of the Civil Society to the XXI Pan-American Child and Adolescent Congress.»

The XXI Pan-American Child and Adolescent Congress will be held from 10 to 12 December in Brasilia, Brazil, and include participation of high-level officials in the field of childhood and adolescence. The Congress aims to promote experience and knowledge sharing between the member states of the Organization of American States (OAS), in addition to making recommendations that will foster children’s well-being in the Americas.

Eliminating violence against children is a task for all. States have the primary responsibility for implementing policies and programs to address violence against children and adolescents in all its forms. Civil society organizations and children and adolescents have an important monitoring role to ensure implementation and guaranteeing the right to protection of children and adolescents.

La sociedad civil se reune en El Salvador para discutir y hacer llegar sus recomendaciones a los Estados sobre cómo abordar la violencia en la región de América

La violencia contra la niñez y adolescencia en el marco de los 25 años de promulgación de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), las y los adolescentes en conflicto con la ley y los Sistemas de Responsabilidad Penal y la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes, serán los temas que se abordarán en el  2º Foro con la Sociedad Civil. Este foro se lleva a cabo en San Salvador, El Salvador los días 12 y 13 de agosto de 2014 y es  previo al  XXI Congreso Panamericano del niño, la niña y adolescente.

La actividad es organizada por la Organización de Estados Americanos en asocio con el Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes (IIN), en coordinación con el Departamento de Asuntos Internacionales (DAI) de la OEA, el Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y el Caribe y en coordinación con Brasil, Estado Sede del XXI Congreso Panamericano.

El Foro tiene como objetivo abrir un espacio para el diálogo y la reflexión entre actores de la sociedad civil,  sobre la violencia contra la niñez y adolescencia en el marco de los 25 años de promulgación de la CDN. Asimismo, es una oportunidad para que las organizaciones de la sociedad civil, incluidas aquellas conformadas por niñas, niños y adolescentes, puedan intercambiar ideas y elaborar propuestas y recomendaciones sobre la temática, que serían luego presentadas a los Estados en el marco del XXI Congreso Panamericano.

Se prevé que durante la actividad la sociedad civil elabore un documento denominado “Recomendaciones de la Sociedad Civil al XXI Congreso Panamericano del Niño, la Niña y Adolescentes” y que participe una delegación de  niños, niñas y adolescentes integrados a redes de trabajo en el tema de derecho de niñez como actores claves de la sociedad civil.

El XXI Congreso Panamericano del Niño, Niña y Adolescentes  se celebrará del 10 al 12 de diciembre en Brasil, Brasilia, y participarán  autoridades de alto nivel en materia de niñez y adolescencia, cuyo objetivo es promover el intercambio de conocimientos, experiencias y acuerdos entre los Estados Miembros del Sistema Interamericano.

Eliminar la violencia contra los niños es una tarea de todos/as. Los Estados tienen la principal responsabilidad de implementar políticas y programas para abordar la violencia hacia niñas, niños y adolescentes en todas sus formas,  las organizaciones de la Sociedad Civil y las niñas, niños y adolescentes,  tienen un rol de vigilancia importante para asegurar  que su implementación, garantice el  derecho a la protección de la niñez.

The Latin American and Caribbean Movement for Children (MMI-LAC) calls for the protection of unaccompanied migrant children and adolescents

MMI-LAC expresses its concern regarding the increasing northward migration of unaccompanied immigrant children, and calls on governments of origin, transit and destination countries to prioritize the best interest of the child and ensure the fulfillment of their rights as framed in the Convention on the Rights of the Child.

According to data from the U.S. government and the United Nations Agency for Refugees (UNHCR), in the last few years there has been a record increase in the number of unaccompanied children migrating to the United States from Central America, specifically from El Salvador, Guatemala and Honduras, and México. As organizations which are actively present in all the countries concerned, we request that the governments involved ensure the full protection of the affected children and seek to address the underlying factors that generate this unprecedented migration.

About 52,000 unaccompanied children have been detained along the south-west border of the USA in the past nine months, which is almost double the number for the previous year. The UNHCR estimates that at least 10,000 more children will try to cross into the United States without their parents before the end of September. Within this group of unaccompanied children migrants, there has been a dramatic increase in the number of very young children and of young girls, who are the most vulnerable and require special care and protection.

This crisis of unaccompanied child migration is a multi-causal phenomenon, influenced by complex social and economic factors. However, according to a recent study conducted by UNHCR in Central America , a significant number of children are being particularly affected by alarming levels of violence in their countries of origin. Violence linked to gangs and organized crime constitutes a major «push” factor. This is coupled with other regional trends including a lack of education and of employment opportunities, and family separation due to migration. The UNHCR found that most of the children migrants interviewed are clearly in a situation that merits protection from the international community.

The MMI-LAC appeals to the governments involved to ensure the «best interests of the child» in all their actions. The governments concerned include those in El Salvador, Guatemala and Honduras, but also any other countries of transit and destination for the child migrants. The movement calls on these countries to:

  1. Apply the applicable and already-existing procedures to ensure the welfare and protection of children in accordance with the Convention on the Rights of the Child.
  2. Avoid treating the unaccompanied migrant children as criminals, on the contrary provide them a humane and dignified treatment, while in shelters and during any temporary detainment, bearing in mind that depriving children of their freedom represents a violation of their rights.
  3. Destination country governments must ensure that repatriation of the unaccompanied children goes hand in hand with necessary measures to support the countries of origin, so that they have the minimum conditions to receive and provide for the children.
  4. States in the region must increase international cooperation and ensure the necessary public investment to secure the rights of children and adolescents, through strengthening national child protection systems, fighting violence through a human rights approach, and generating work-study opportunities for the most vulnerable young people, especially those at risk of emigration and those who are returning to their home countries and communities.
  5. States in the region must seek structural solutions to prevent and combat violence, focusing their efforts on the respect for human rights and institutional strengthening , rejecting repressive policies that may increase violence and cause children to flee from their homes and communities to seek safety and protection in other countries.
  6. States in the region must coordinate efforts to implement the above measures, and their migratory and consular authorities should monitor and ensure the effectiveness of these recommendations.

Finally, the Latin American and Caribbean Movement for Children (MMI-LAC) appeals to the governments of the countries involved to ensure better conditions for children in their own territories, recognizing that the Convention on the Rights of the Child clearly defines the obligations of states to protect all children within their territories without discrimination, including refugees and migrants.

The Latin American and Caribbean Movement for Children (MMI-LAC) is a strategic alliance of leading organizations and networks in the region working in the promotion, protection and defense of the rights of children and adolescents, composed of the YMCA, SOS Children’s Villages International, ChildFund Alliance, Child Helpline, Defence for Children International (DCI), ECPAT, the Inter-American Children’s Institute (IIN) of the OAS, Plan International, Latin American and Caribbean Network for the Defense of the Rights of Children and Adolescents (REDLAMYC), ANDI International, Save the Children, UNICEF and World Vision International; with observers: Marist Foundation for International Solidarity-FMSI, ICMEC and Viva, Together for Children.

MMI-LAC hace un llamado a la protección de los niños, niñas y adolescentes inmigrantes no acompañados

El MMI-LAC expresa su preocupación por el aumento de niños y niñas no acompañados que viajan hacia el norte y hace un llamado a los gobiernos de los países de origen, tránsito y destino a priorizar en sus acciones el interés superior del niño y asegurar el pleno ejercicio de sus derechos, enmarcados en la Convención sobre los Derechos del Niño.

De conformidad con datos del gobierno de los Estados Unidos y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en años recientes ha habido un aumento récord en el número de niños y niñas no acompañados migrando hacia los Estados Unidos desde Centroamérica, específicamente desde El Salvador, Guatemala, Honduras y México. Como organizaciones con presencia en todos los países afectados, solicitamos a los gobiernos involucrados que garanticen la protección integral de los niños y niñas afectados y que aborden los factores que influyen y generan la migración irregular de niños y niñas.

Cerca de 52.000 niños y niñas no acompañados han sido detenidos en la frontera sudoeste en los últimos nueve meses, casi el doble de los detenidos en el año anterior. La ACNUR estima que al menos 10.000 niñas y niños más intentarán cruzar hacia los Estados Unidos sin sus padres antes de que termine el mes de Septiembre. Dentro del reciente aumento, existe un súbito y drástico aumento en el número de niños pequeños y de niñas migrantes, quienes son los más vulnerables entre estos migrantes no acompañados y requieren especial cuidado y protección.

La migración infantil no acompañada es multi-causal; se ve influenciada por factores sociales y económicos complejos. Sin embargo, de acuerdo con un reciente estudio realizado por ACNUR en Centroamérica2, un número significativo de niños y niñas están siendo afectados por los alarmantes niveles de violencia existentes en sus países de origen. La violencia vinculada al tema de las pandillas y el crimen organizado es un “factor expulsor”. Esto, aunado a los ambientes violentos, la falta de oportunidades educativas, laborales y económicas, así como la separación de la familia debido a migración, son tendencias regionales que “empujan” a niños y niñas a migrar hacia los Estados Unidos. La ACNUR encontró que la mayoría de los niños y niñas entrevistados de estos cuatro países proporcionaron información que indica claramente que pueden estar en una situación que amerita protección internacional.

El MMI-LAC hace un llamado a los gobiernos de los países de donde provienen estos niños y niñas: El Salvador, Guatemala y Honduras, así como a los países de tránsito, destino o ambas cosas a la vez, para garantizar el “Interés Superior del Niño y la Niña” en todas sus acciones. Para ello el movimiento llama a estos países a:

  1. Que se haga efectiva la aplicación de medidas vigentes y necesarias para el bienestar de los niños y las niñas asegurando su protección integral de conformidad con la Convención sobre los Derechos del Niño.
  2. Que los diferentes países, tanto de tránsito como de destino, establezcan compromisos de no criminalizar la migración de niños, niñas y adolescentes dando un trato humano y digno en los albergues de retención temporal y teniendo presente que privar de su libertad a un niño o niña representa una violación de sus derechos.
  3. Que los gobiernos de destino aseguren que la repatriación de los niños y niñas no acompañados, vaya de la mano de medidas orientadas a apoyar a los países de origen, para que cuenten con las condiciones mínimas para recibirlos y responder a sus necesidades.
  4. Que los Estados de la región aumenten su cooperación internacional para fortalecer los sistemas Nacionales de Promoción y Protección, y garanticen la suficiente inversión pública a través de un sistema de protección social que permita el ejercicio de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, la lucha contra la violencia desde una perspectiva de derechos humanos y la generación de oportunidades de estudio y trabajo para los jóvenes más vulnerables, especialmente aquellos que están en más riesgo de emigrar, así como los que están regresando a sus países/comunidades.
  5. Que los Estados de la región busquen soluciones estructurales para prevenir y combatir la violencia, focalizando sus esfuerzos en el fortalecimiento institucional y respeto a los derechos humanos, desestimando políticas represivas, que puedan incrementar la violencia y constituirse en “factor expulsor” para que niños y niñas se desplacen de sus hogares y comunidades, buscando seguridad y protección en otros países.
  6. Que los Estados de la región logren un esfuerzo coordinado de las medidas mencionadas y que las autoridades Consulares y Migratorias de los Estados velen porque se hagan efectivas las recomendaciones expuestas. Finalmente, el Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y el Caribe, hace un llamado a los gobiernos de los países involucrados para que brinden y aseguren mejores condiciones para los niños y niñas en sus territorios, teniendo en consideración que la Convención sobre los Derechos del Niño define claramente las obligaciones que tienen los Estados de brindar protección a todos los niños dentro de su territorio, incluidos los refugiados y migrantes, sin discriminación.

El Movimiento Mundial por la Infancia de Latinoamérica y el Caribe (MMI-LAC) es una alianza estratégica de las principales organizaciones y redes de la región que trabajan en la promoción, protección y defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, integrada por: la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ/YMCA), Aldeas Infantiles SOS Internacional, ChildFund Alliance, Child Helpline, Defensa de Niñas y Niños Internacional (DNI), ECPAT, el Instituto Interamericano del Niño (IIN) de la OEA, Plan Internacional, Red Latinoamericana y Caribeña por la Defensa de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes (REDLAMYC), Red ANDI Internacional, Save the Children, UNICEF y Visión Mundial Internacional y en calidad de observadores: Fundación Marista de Solidaridad Internacional- FMSI, ICMEC y Viva, Juntos por la Niñez.

ACNUR Niños en fuga – http://www.acnur.org/cartagena30/acnur-insta-a-los-paises-de-las-americas-a-proteger-a-los-ninos-no- acompanados/

ONU insta a Latinoamérica a proteger a la niñez frente a las nuevas tecnologías

La ONU hizo hoy un llamamiento a los países de Latinoamérica para que realicen mayores esfuerzos en la protección de los niños frente a las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

La representante especial del secretario general de ONU sobre la Violencia contra los Niños, Marta Santos Pais, dijo hoy a Efe que en la actualidad los menores sufren de violencia y «Ciberbullyin» en medios como las redes sociales e Internet.

«El objetivo es ver cómo se puede empoderar al niño y al adolescente y ofrecer soluciones que no sean orientadas por la censura y la limitación de acceso a información», expresó Santos, quien se encuentra en Costa Rica participando en un foro sobre el tema.

Santos afirmó que las nuevas tecnologías son una herramienta primordial para que los menores tengan acceso a información que ayude a su desarrollo intelectual, pero que también suponen un riesgo si no se utilizan de manera adecuada.

«Debemos hacer la reflexión sobre cómo potencializar la utilización de las nuevas tecnologías de forma que sean una herramienta para el desarrollo del niño y que le puedan empoderar si quiere pedir ayuda y que le apoye en los trabajos para la escuela sin correr riesgos», manifestó.

La representante de la ONU aseguró que en la mayoría de países latinoamericanos no existe legislación específica para la protección de los niños frente a los delitos que se puedan cometer mediante las nuevas tecnologías.

Dijo que en la mayoría de los países de la región tampoco se han tipificado en los códigos penales este tipo de crímenes.

Sobre Costa Rica, la enviada de la ONU comentó que es un país que ha realizado avances en la materia con la construcción de una agenda digital.

La representante de la Unicef en Costa Rica, Tanya Chapuisat, afirmó que este país ha tomado medidas para reducir los riesgos asociados a las tecnologías que incluyen una fuerte legislación, programas de educación digital para empoderar niños y para capacitar docentes.

Santos y Chapuisat lideraron hoy un foro de consulta internacional sobre los retos de la región en la protección de los menores en el que participó un grupo de especialistas de Latinoamérica.

Santos comentó que no existen datos precisos en la región sobre la violencia contra los menores a través de las nuevas tecnologías, pero que tampoco los hay sobre violencia en general.

Dijo que se calcula que en Latinoamérica cada año mueren unos 80.000 niños como resultado de la violencia y que se conocen casos en los que han sido utilizados por narcotraficantes para coaccionar personas o comunidades.

Santos declaró que es vital que los países latinoamericanos inviertan en la niñez, pues por cada dólar se obtiene un «retorno social» de 8 dólares.

«Invertir en la infancia va a crear una sociedad más justa, con menos disparidades y a la vez una sociedad más rica. Una prioridad de la agenda política deben ser los niños. Muchos Gobiernos tienen voluntad política pero les hace falta experiencia», manifestó.

Fuente: Agencia EFE.